Sin duda uno de los temas de relevancia en la actualidad es mezclar la ciencia y el medio ambiente para formar un equilibrio positivo.
En Londres se ha generado un combustible “limpio” a partir de los residuos de granos de café, llamado B20, el cual es usado en los buses públicos de esta ciudad.
El proceso comienza cuando recolectan los granos usados de la planta de café principalmente de restaurantes y fábricas.
Posteriormente los granos son sometidos a un proceso de secado para después extraer el aceite y mezclarlo con otros combustibles para obtener este biocombustible.
La ventaja de este combustible es que aparte de ser amigable con el ambiente, puede ser usado en cualquier bus sin modificación alguna.
Aunque por el momento está en fase de prueba, se espera que en los próximos años sea implementado en otras partes del mundo como lo es Estados Unidos, donde sus índices de consumo de café son elevados.


