Cuando la impresión 3D se convirtió en tecnología que podríamos tener en nuestros hogares, no lo podíamos creer. Aquellos años muchas personas se dedicaron a fabricar un sinfín de objetos para venta. Desde personajes de animé, videojuegos o caricaturas, hasta macetas y muchas cosas más. Sin embargo, ese tipo de figuras u objetos de decoración no estuvieron mucho tiempo en el mercado y parece que casi han quedado en el olvido.
Uno de los usos más importantes de este tipo de tecnología, fue para fabricar prótesis de alguna extremidad del cuerpo. Incluso para injertos de hueso y al parecer también para implantes dentales (aún en desarrollo). La ventaja de la impresión en 3D de estos objetos es que el cuerpo rara vez lo rechaza, además de que utilizar esta tecnología resulta mucho más económica que las diversas prótesis que existen actualmente.
China ve más allá el potencial de la impresión 3D pues de acuerdo con información de medium.datadriveninvestor, el país asiático planea construir una presa de 180 metros de alto en el Tíbet. El ambicioso proyecto se comenzó a desarrollar hace una década en el laboratorio de hidrociencia e ingeniería de la Universidad de Tsinghua. El diseño de la presa lo están desarrollando con IA (Inteligencia Artificial) y por si fuera poco, utilizarán robots para su construcción. Por lo que los humanos no tendrán lugar para esta actividad, a menos que alguna tarea requiera forzosamente de alguna persona.
Con la construcción de esta presa se espera que produzca 5 mil millones de kWh de electricidad al año. Se estima que el proyecto esté listo en el 2024 ya que la construcción sería más rápida con la intervención de los trabajadores robots a comparación de la mano de obra humana.
*Imagen de portada de medium.datadriveninvestor

